
Quiero acercarme a ti, pero tengo miedo. Miedo, de que se rompa la ilusion que envuelve mi corazón.Miedo, de que las circustancias me traicionen como aquella vez.Dejate conocer.Me gustas. Lo sé.
Eran las 7:35. Quedaban dos minutos. La estación estaba llena.Turistas buscaban encontrarse en sus mapas, madres abrigaban a sus hijos y ejecutivos balanceaban sus maletines. Todo seguía su curso.Tic Tac. Miradas de un anden a otro.
Alli estaba él.Se sentó en el banco de enfrente, como habia sido acordado con el destino.Sacó de su mochila un peridodico.Se dispuso a abrirlo mientras mantenía su mirada fija en ninguna parte.Ella le esperaba.
Cerró el periodico y lo volvió a guardar en su mochila. Algo extraño pasaba, aquello no era habitual. El chico se puso la mochila a la espalda y se marchó por donde había llegado.
La chica se subió al tren y no volvió nunca más a esa estación.Lo triste de todo aquello es que nunca supo que aquel chico se había marchado, para llegar al sitio donde ella había estado sentada.



